Alta Costura – SS 2017

Alta Costura – Spring/Summer 2017

Tejidos cuajados de bordados, pasarelas convertidas en escenario de cuento y creaciones que se elevan a la categoría de arte. Sí, estamos en la Alta Costura de París en la que los diseñadores dejan volar su imaginación, la grandes casas de moda dedican cientos de horas al cultivo de cada prenda, y los shows nos hacen soñar. Porque como afirmaba un cartel en el backstage de Valentino: “Vives en un sueño. Sigue transitando tu sueño. Siente tu sueño y respira tu sueño”. Recorremos algunos de los desfiles más impactantes de esta edición. 

 

                                                        Christian Dior

Representando la aventura de Maria Grazia Chiuri, desde que se adentrara en la casa Dior como directora creativa, un laberinto lleno de vegetación y flores conformaba la pasarela. “Cuando estás trabajando en algo muy complicado, nunca sabes si has encontrado tu camino o si, por el contrario, te has perdido”, declaraba la diseñadora antes de presentar su primera colección de Alta Costura para la firma francesa.

Tras las primeras salidas en riguroso negro, perfecta recreación de la incertidumbre y el miedo de quién inicia un camino, los tonos empolvados en malva, azul y rosa desprendían la luz para guiarnos por este fabuloso laberinto. La memoria de la legendaria maison impulsó una historia nueva, en la que la mujer de hoy es la protagonista. La icónica silueta Bar volvió  a estar presente, armándose y desarmándose hasta convertirse en una capa. Los tocados y máscaras, obra del sombrerero Stephen Jones, aportaron el toque fantástico, y veces fantasmagórico, en este apasionante recorrido.

Las flores, fuente de inspiración de los ensoñadores vestidos de noche brotaron en el cuerpo de las modelos a través de las joyas creadas por Claude Lalanne. Como dijo el propio Christian Dior: “Después de la mujer, las flores son las creaciones más divinas. Son tan delicadas y encantadoras… pero se las debe tratar con cuidado”. A esta feminidad delicada Maria Grazia añade la funcionalidad y ligereza, no exenta de belleza, que demandan las féminas de hoy en día.

Dior-Fashionably

Dior Fashionably

silhouette_40

silhouette_53

                                                                     

                                                      Giambattista Valli 

Delicadeza, con esta palabra podemos definir la colección de Giambattista Valli. El diseñador romano volvió a recurrir al preciosismo y a los grandes volúmenes para adentrarnos en un viaje rumbo a India, destino que inspiró su propuesta. Como recién sacadas de la maleta, las prendas en satén mostraban sus dobleces de forma intencionada.

Pintadas, bordadas o en relieve, las flores se apoderaban de los looks, ejerciendo de hilo conductor en una etérea apuesta en la que la túnica y el satén conforman la opción de día. Los ya famosos maxi vestidos de tul  nos adentraban en la noche. La marca ha encontrado un nicho perfecto en las nuevas generaciones, e hizo un giño a la juventud a través de voluminosos minivestidos de aires naíf rematados en cola.

Giambattista continúa el giro romántico, apreciado en anteriores colecciones. Cuatro impresionantes trajes con faldas de tul plisado desataron el aplauso poniendo fin al desfile.

giambattista_valli_pasarela_346488371_683x

giambattista_valli_pasarela_461233085_683x

giambattista_valli_pasarela_795362485_683x

giambattista_valli_pasarela_95966180_683x

                                                                                   

                                                               Chanel 

La puesta en escena ideada por Karl Lagerfeld puede llegar a generar tanta expectación como sus creaciones. En esta ocasión el káiser optó por la sobriedad, recreada en un espacio de espejos diseñado por Syrie Maugham. Y es que, cuando las piezas maestras de la maison se multiplican en miles de reflejos, ni aeropuertos ni casinos son necesarios para dejarnos boquiabiertos.

Los tonos metalizados, brillantes e impecables fueron in crescendo en la propuesta. “Quería algo impecable, limpio. Quería que las modelos parecieran figurines vivientes” destacaba en el backstage el director creativo. La obra escultórica de Alberto Giacometti, Mujer Cuchara(1926), inspiró las siluetas. Cinturones anchos marcaban la cintura en los clásicos trajes tweed, y las caderas eran potenciadas.

Para el día: el clásico traje Chanel en distintas tonalidades pastel; hay piezas que son eternas. Para la noche: plumas y destellos plata al más puro estilo años 20. Más de 600 horas de trabajo requirieron los bordados. En los convulsos tiempos de Vetemens, Chanel reivindica la pureza de la costura.

chanel_pasarela_79013410_683x

Chanel

chanel

chanel

 

                                                                                 Elie Saab

Egipto y Hollywood. Estos dos apasionantes destinos estuvieron presentes en una colección en la que, como en todas las de Elie Saab, lujo opulento y sofisticación hicieron gala.

El diseñador libanés quiso aludir a Egipto “en sus días de grandeza”. El color azul (casualidad o no, fueron los egipcios los primeros en lograr sintetizar este pigmento) y las tonalidades oro, color característico en época de faraones, tiñeron la paleta predominante. Cinturones joya, remates en marabú y hombros despejados recordaron el glamour de antaño, el de las grandes divas de los años 50.

Impresionantes bordados en cristal cuajaron las prendas en gasa, que dejaban adivinar la silueta femenina a través de transparencias. Aunque los vestidos fueron los protagonistas, el pantalón demostró que también tiene cabida en la noche a través de elegantes conjuntos satinados, algunos de ellos rematados en cola.

elie_saab

elie_saab

elie_saab_pasarela_669188168_683x

elie_saab

 

                                                                                     Valentino

“A través de las pasiones es como los sueños se tornan en realidad”. Con esta frase, tuiteada momentos antes de presentar su primer desfile de Alta Costura en solitario para Valentino, Pierpaolo Piccioli anunciaba lo que sería un espectáculo de líneas puras, referencias al pasado clásico y emoción, mucha emoción.

De Dafne a Eros, todos los trajes habían sido denominados con nombres mitológicos. Como etéreas diosas de nuestro tiempo las modelos caminaron por el Place Vendôme desplegando una paleta de marfiles, junto con verdes y rosas destilados. Los looks salpicados en rojo (color insignia de la casa) y fucsia aportaron el tono discordante.

Un escenario austero y la ausencia de accesorios pusieron el foco en los diseños, ejecutados con la misma precisión y gracia con la que se escupían las esculturas griegas. La sutileza de los plisados agilizaba el movimiento, y las rosas bordadas (con más de 2.000 puntadas cada una) recreaban el gusto por la artesanía.

valentino

valentino

valentino_pasarela

valentino

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *